Siempre asegúrese de saber todo acerca del medicamento antes de tomarlo.
Esta información le ayudará a obtener todos los beneficios del medicamento.
También le ayudará a evitar tomar demasiado o muy poco del mismo. Tomar un medicamento de manera equivocada puede empeorarlo en lugar de curarlo.
Pregunte a su médico, enfermera o farmacéutico:
¿cuál es el nombre del medicamento?
¿qué se supone que hace el medicamento?
¿con qué frecuencia y cuándo debo tomarlo, y durante cuánto tiempo?
¿cuáles son los posibles efectos secundarios?
¿qué debo hacer si ocurren?
¿cuándo habrá alguna mejora?
¿qué información por escrito está disponible sobre este medicamento?